La esencia sin voz, los sentimientos sordos
Las caricias calladas, la voz de Dios.

Sin sonidos sincopados, los latidos laminados
El pulso de un huracán, la garganta de un volcán.

Gritos, llantos, cantos.
Aullido inusitado.
Horizontal plana sinodal.
Helicoide música celestial.

La voz sin ritmo, los sordos movimientos
El oído descansado, el vacío conquistado.

El hombre con voz, sus sentimientos escucha
Y con manotazos pretende, alcanzar a Dios.

Con estertóreos ademanes, el bombeo acelerado
La postura de una roca, la piel de un alacrán.

Montañas, ríos y valles son cometas desplazados
Los avernos fríos pagados con precipicios de cristal.

La ignorancia aprendida y la mente dirigida
La palabra maltratada donde la verdad del ocaso miente
Con la crítica absurda del indecente.

La esencia, los sentimientos, las caricias.
La voz y el silencio inapreciado de Dios.

© 2003 Teresa Chamizo Vega

SILENCIADAS NOTAS
teresa chamizo vega
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